Todos los puntos del programa:
2. Plan de bienestar emocional y salud mental
Hacia una universidad que cuida y acompaña: marco y fundamentos del plan
En la Universidad de Alcalá lo esencial son las personas. De este modo se recoge en el Plan Estratégico UAH-2036, el estudiantado, el personal que trabaja en la universidad y AlumniUAH tienen todo el protagonismo y han de ser considerados y tenidos en cuenta en todo momento para lograr una universidad más cercana, más global. Toda la comunidad sostiene, día a día, la vida universitaria y aporta talento, esfuerzo, ilusión y, a veces, también sus propias dificultades y cargas silenciosas. Reconocerlo es un acto de justicia y un compromiso. Queremos una universidad más cercana y más humana, sin dejar a nadie atrás.
Los intereses, las vivencias, los proyectos y por supuesto la salud y el bienestar de quienes componen la comunidad universitaria son el eje sobre el que pivota nuestra razón de ser. La Universidad de Alcalá es reconocida como una comunidad cercana, diversa e inclusiva que apuesta por la cultura del cuidado y la salud, alineada con la Agenda 2030 y concretamente con la meta Salud Bienestar para garantizar una vida sana.
Tenemos claro que nuestra Universidad se sostiene gracias a quienes la habitan cada día: estudiantes, PDI y PTGAS. Una comunidad sana, escuchada y acompañada es la base sobre la que se construyen la excelencia académica, la convivencia y la innovación. Por eso entendemos que la salud, la calidad de vida y el bienestar emocional no es un añadido, sino una condición indispensable para desarrollar el estudio y el trabajo de todos.
La formación de nuestro estudiantado ha de realizarse garantizando las mejores condiciones de salud y bienestar preparándolos para el servicio a la sociedad. La salud de quienes trabajan en la universidad es también determinante para la motivación laboral y el compromiso con la institución. Una comunidad saludable, satisfecha, que afronta retos de manera cooperativa, ofrece un escenario favorable para la docencia y la vida universitaria.
Este compromiso se recoge explícitamente en nuestros recién aprobados Estatutos. Ya en el artículo 3 dirigido a los principios de actuación nos referimos a él explícitamente en el apartado e) “el cuidado y la mejora de la salud de todas las personas integrantes de la comunidad universitaria, favoreciendo entornos y hábitos para un estilo de vida saludable”. También, en el artículo 6 referido a las funciones “j) El fomento de las actividades físico-deportivas como un factor esencial para la salud, la mejora de la calidad de vida y el desarrollo integral de la persona.” De manera específica, el artículo 32 incluye el derecho del estudiantado a la orientación psicopedagógica y al cuidado de la salud mental y emocional, así como a la atención de las necesidades de apoyo educativo, incluidas las adaptaciones curriculares cuando proceda. Este mandato estatutario no solo legitima, sino que exige el desarrollo de una política universitaria ambiciosa, coherente y sostenida en materia de bienestar.
Asimismo, el capítulo IV de los Estatutos (artículos 85 a 87) reconoce y refuerza el papel de las Unidades Básicas (Igualdad, Diversidad, Defensoría Universitaria, Inspección de Servicios) así como los servicios de salud, acompañamiento psicológico y pedagógico, y orientación profesional, comprometiéndose a dotarlos de recursos suficientes, autonomía funcional y dirección experta.
Este marco estatutario se engloba en la Ley Orgánica 2/2023, de 22 de marzo, del Sistema Universitario, que establece de manera clara la importancia del cuidado de la salud y, de manera especial, de la salud mental en el ámbito universitario en España, reconociendo este cuidado como un derecho que ha de consagrarse.
En las Constituciones de la Universidad de Alcalá (1510) ya se hacía referencia a un interés legítimo por parte de la institución a estar en favor y proporcionar auxilio a quien lo necesite mientras se permaneciera en la Academia.
Esta tradición histórica refuerza hoy una responsabilidad renovada: potenciar la cultura del apoyo, de la salud y del cuidado en un contexto social, académico y emocional cada vez más complejo. La universidad como entorno estratégico de promoción de la salud.
Tal y como se recoge en la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención del Sistema Nacional de Salud, la Universidad es un lugar estratégico para promocionar la Salud debido a que puede ofrecer un entorno facilitador de estilos de vida saludable (alimentación, actividad física, bienestar emocional, entre otros) y porque cada disciplina tiene el potencial de transmitir conocimientos para ganar salud a nivel individual y colectivo.
En coherencia con ello, la Universidad de Alcalá se adscribe a la Red Española de Universidades Promotoras de Salud (REUPS). Una Universidad Saludable con sede en ciudades adheridas a la Red de Ciudades Saludables y alienadas con los objetivos nacionales de promoción de la Salud. Mantener y potenciar este valor ha de ser una acción a presente y futuro para la UAH.
La reciente encuesta de clima laboral al PTGAS y los trabajos desarrollados en materia de conciliación, tanto para este colectivo como para el estudiantado a través del Plan de Conciliación elaborado por el CEUAH, ponen de manifiesto avances relevantes, pero también aspectos que debemos mejorar.
Estos datos nos ofrecen un retrato honesto de nuestra realidad y una oportunidad para diseñar un proyecto colectivo de cuidado que de forma progresiva y equitativa alcance a todos los colectivos de la comunidad universitaria, en coherencia con nuestros Estatutos y con el modelo de universidad que se aspira a construir.
En nuestra universidad disponemos, además, de recursos internos excepcionales.
Por un lado, el Servicio de Prevención realiza actividades formativas de Promoción de la Salud y cuenta con un Gabinete Psicológico que atiende a PDI y PTGAS.
Por otro lado, la dirección de Promoción de la Salud Mental y el Cuidado Emocional, dependiente del Vicerrectorado de Estudiantes, Emprendimiento y Empleabilidad promueve, protege y mejora la salud mental y el bienestar emocional de la comunidad universitaria, especialmente del estudiantado, mediante un enfoque integral, preventivo, inclusivo y comunitario, articulando la atención psicológica, la detección temprana, la sensibilización y la coordinación institucional y la generación de entornos académicos y relacionales saludables.
Esta estrategia se despliega a través del Gabinete Psicopedagógico, con su experiencia en orientación y apoyo; los Puntos de Escucha, recién implantados, que se consolidarán mediante formación continua, protocolos claros y circuitos de derivación definidos; los Puntos Violeta y el PDI responsable en los centros de la UAH de actuar contra la violencia de género en coordinación con la Unidad de Igualdad; la colaboración con nuestro Centro Universitario Cardenal Cisneros, cuyo profesorado de Psicología y estudiantes de su máster aportarán conocimiento científico, prácticas basadas en evidencia y acompañamiento supervisado, así como la implicación del conjunto de disciplinas de las Ciencias de la Salud.
Esta alianza entre servicios, unidades estatutarias y facultades especializadas permitirá avanzar hacia un ecosistema completo de cuidado: UAH CUIDA. Este plan nace para todos y parte de una convicción sencilla:
sin bienestar no hay universidad posible
Aspiramos a una Universidad de Alcalá que cuide de quienes llegan por primera vez, de quienes afrontan etapas críticas, de quienes sostienen la vida universitaria con tareas visibles e invisibles, de quienes atraviesan dificultades sin pedir ayuda y de quienes, aun teniendo éxito académico, sienten desgaste o soledad.
UAH Cuida: Líneas estratégicas de actuación
Asumimos que la salud mental y el bienestar emocional deben ocupar un lugar estratégico en la política universitaria. Este Plan se articula sobre seis principios enfocados en: evaluación; prevención; intervención temprana y acompañamiento continuado; inclusión, igualdad, diversidad y no discriminación como ejes transversales; promoción de un entorno institucional saludable; y transparencia, evaluación y mejora continua:

Resultados esperados en 2032
Normalización de la cultura del autocuidado, la escucha y el acompañamiento emocional como parte legítima de la vida universitaria.
Resultados en salud más favorables en los miembros de la comunidad universitaria, con una detección más temprana del malestar que evite la cronificación de las dificultades emocionales.
Mejora de los entornos saludables y potenciación de los activos en salud existentes en la universidad, integrando espacios, tiempos y relaciones que cuidan.
Reducción de estrés, sobrecarga y burnout en la comunidad universitaria.
Mejora del clima laboral y académico, de la convivencia universitaria y de la calidad de las relaciones interpersonales dentro y fuera de las aulas.
Integración real y efectiva del artículo 32 de los Estatutos en la práctica diaria de la universidad, más allá de su reconocimiento normativo.
Coordinación fluida con las Unidades Básicas creadas por los Estatutos, garantizando coherencia entre bienestar, igualdad, diversidad y defensa de derechos.
Consolidación de circuitos claros de prevención, detección temprana, acompañamiento y derivación, accesibles y conocidos por toda la comunidad universitaria.
Mayor equidad en el acceso a recursos de apoyo, reduciendo desigualdades asociadas a la situación personal, académica o socioeconómica.
Un modelo UAH de universidad saludable, reconocible, sostenible en el tiempo y evaluado públicamente.

